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La locura transitoria del enamoramiento

La locura transitoria del enamoramiento

El enamoramiento es una sensación que puede ser definida con una frase: un estado transitorio que no puede mantenerse en el tiempo, pues de lo contrario estaríamos atados a la locura del amor de una manera patológica. También se puede definir como un estado de locura transitoria en el cual nuestro “YO” se pierde en el amor, en la necesidad tanto de amar como de ser amado, haciendo que todo pierda sentido si no sucede a través de la persona amada.

Cuando nos enamoramos, nuestro sistema enloquece y todo nuestro mundo gira en torno a la persona que amamos. Y si nos quedáramos siempre en esta fase del enamoramiento lo único que seríamos capaces de hacer es pensar en la persona amada todo el tiempo, dado que cuando estamos enamorados nos ensimismamos, soñamos e imaginamos estar junto a esta persona, y cuando la tenemos cerca lo único que podemos hacer es admirarla. Nuestros pensamientos tienen como destinataria esa persona y no existe nada más para nosotros.

Así, podríamos pasar todo el tiempo junto a esa persona olvidando incluso nuestras propias necesidades, pensando que lo único que tiene importancia es hacerla feliz y estando dispuestos a poner el mundo entero a sus pies aunque para ello el nuestro se desmorone, pues no podríamos vivir sin ella y lo único que nos importa, incluso más que comer y dormir, es el amor.

Todo eso es motivo más que suficiente para que la locura del enamoramiento deba ser, necesariamente, un estado transitorio. Sólo puede durar un tiempo, dado que lo contrario significaría vivir permanentemente en un tipo de locura que no nos dejaría pensar en nosotros mismos ni vivir para nosotros mismos, haciéndonos sentir que sólo la otra persona da sentido a nuestra existencia.

No estamos diciendo que el amor no existe no que no debamos disfrutar del periodo de locura transitoria del enamoramiento, sino que hay que disfrutarlos como lo que son, unos hermosos momentos en los que sentimos mariposas revoloteando en nuestro estómago y sensaciones irrepetibles que llenan nuestra vida, todo se vea de color de rosa, y los vivamos como una maravillosa experiencia.

Tras esa fase llegan el resto de fases del amor, que es ya un amor real y verdadero que permite crear una relación con la persona amada en la que ambos se ven como iguales, esa alma gemela con la que caminar durante la vida, afrontando juntos los problemas y riéndonos juntos del día a día. Esa persona que, esté donde esté, sabemos que junto a ella cualquier lugar es nuestro hogar.

El enamoramiento, siendo algo transitorio, antes o después se termina. Es el amor verdadero el que crece y perdura con el tiempo.

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