Primera sesión GRATIS. Resto 35 €. Estudiantes 30 €. 91 013 69 30 / 665 935 794 | consultaenpositivo@gmail.com

Celos y autoestima

Celos y autoestima

En anteriores ocasiones hemos hablado de los celos, de cómo se dan entre las parejas y entre hermanos, y de cómo nos afectan. Los celos generan siempre unas emociones muy intensas, y su origen (especialmente cuando se dan en una relación de pareja), aunque no se encuentra en una única causa, se atribuye habitualmente a una autoestima baja. Esto es cierto en cierta medida, pero no del todo.

Las personas celosas sienten que no pueden soportar la posibilidad de que les engañen o de perder a la persona amada, y por eso tienen una constante necesidad de asegurarse de que esto no va a suceder. El problema es que la obsesión por tener pruebas constantemente que disipen las dudas, en lugar de hacerlo provocan unas dudas interminables que no se pueden eliminar de esa manera. Eso lleva a que alguien que tenga una baja autoestima tienda a buscar en todo momento pruebas que le ayuden a calmarse, ya que verá amenazas por todas partes.

Lo cierto es que la suma de ver amenazas en todo momento y tener necesidad de control constante son suficientes para desencadenar tanto los celos como las conductas compulsivas que llevan a buscar confirmaciones constantes sobre los sentimientos de la persona a la que quieren.

Otro factor importante es que las personas cuya autoestima es baja suelen depositar su nivel de autoestima en los demás, lo que hace que sean los demás los que deciden si ellos valen o no, de manera que piensan que sólo son guapas o especiales si les gustan a otros. Eso es precisamente lo que les lleva a necesitar mensajes positivos o halagos de su pareja y a comprobar en todo momento lo que la otra persona les da. Esa mezcla de inseguridad y actitud de estar pendiente es la que genera las sospechas sobre la conducta de la persona a la que quieren.

Por tanto, se puede decir que la baja autoestima puede ser o bien el origen de los celos, o bien la consecuencia de los mismos. Así, una autoestima alta antes de sentir celos se ve afectada a menudo por la sensación de inseguridad ante los sentimientos o fidelidad de la pareja, y una autoestima baja provoca esa misma inseguridad y la aparición de los celos.

Hay que tener en cuenta que el problema principal de la persona celosa, el necesitar saber si su pareja le es infiel, hace que (paradójicamente) lo único que calme ese temor sea una prueba de que efectivamente le es infiel, de manera que cualquier prueba o argumento que certifique lo contrario sólo hace que tenga más dudas y siempre pensará que no ha buscado en donde debía.

Es por eso que los tratamientos para la celopatía se centran en hacer que el paciente sea capaz de convivir con sus temores. Porque, al fin y al cabo, aunque una infidelidad sea muy poco probable siempre es posible que ocurra, y la persona celosa se apoya en esa base para que sus pensamientos se conviertan en un “cículo vicioso” interminable en el que se trata de descartar todas las opciones.

Leave a comment

Your email address will not be published.