Primera sesión GRATIS. Resto 35 €. Estudiantes 30 €. 91 013 69 30 / 665 935 794 | consultaenpositivo@gmail.com

Experiencias óptimas para lograr la satisfacción

Experiencias óptimas para lograr la satisfacción

Tanto en el ámbito personal como en el laboral, las experiencias óptimas nos hacen sentir la satisfacción que necesitamos. Y cuando las experimentamos, nos sentimos con motivación y energía. Por eso esas experiencias son necesarias para que tengamos la motivación que nos hace falta en cada aspecto de nuestra vida.

Una buena manera de lograr esa motivación es diseñar esas experiencias a propósito para aplicarlas en la vida y hacer que también las experimenten los demás. Las actividades rutinarias y las responsabilidades del día a día hacen que abandonemos esas experiencias óptimas. Y cuando eso ocurre, la vida se desequilibra y con el tiempo pasa factura a nuestras conductas y reacciones, haciendo que se vuelvan perjudiciales, y afectando a nuestro estado de ánimo.

Las experiencias óptimas pueden vivirse en cualquier parte, incluso en las tareas que nos parecen más simples. Pero para experimentarlas es necesario tener el autoconocimiento necesario para saber cuáles son las nuestras. Y también cuáles son las experiencias óptimas de los demás, ya que si sabemos identificarlas motivaremos a quien esté a nuestro alrededor y lograremos un ambiente más agradable.

En el trabajo, si no tenemos experiencias óptimas nos podemos mostrar insatisfechos, y esto es una de las peores cosas que nos puede suceder en el trabajo. Si se mantiene en el tiempo la insatisfacción, tendremos una visión muy negativa del trabajo con la que nadie saldrá ganando.

Es por eso que encontrar experiencias óptimas en el trabajo tiene una gran importancia. Por un lado, porque conocer las propias experiencias óptimas y vivirlas hace que queramos ir a nuestro lugar de trabajo cada día. Y por otro, porque identificar las experiencias óptimas de los otros es lo que le da a los supervisores, los líderes y los gerentes la llave para motivar a las personas del entorno laboral y mejorar los resultados y la productividad.

Un aspecto muy importante es desmontar el mito de “cuando tenga vacaciones, descansaré y recargaré energía” o “cuando termine este curso volveré a vivir”. Si bien es cierto que el descanso es muy reparador, no tiene que ser pensado como la única manera de equilibrarnos y recuperar la energía perdida. No siempre se dispone de ese tiempo necesario para descansar, o no todo el mundo puede tenerlo. Y además, la inactividad no es algo imprescindible para poder vivir experiencias óptimas, principalmente porque casi todas consisten en hacer cosas que nos gustan, y casi siempre esto requiere de cierta actividad por nuestra parte. Y esta actividad resulta energizante.

El descanso es muy restaurador, pero las experiencias óptimas son lo que nos da vida. Y si identificamos tanto las nuestras como las de otros, dispondremos de la clave para lograr la satisfacción.

Leave a comment

Your email address will not be published.