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Cómo elevar nuestra autoestima en 5 pasos

Cómo elevar nuestra autoestima en 5 pasos

La autoestima es la suma del respeto y la confianza por uno mismo. Y cuando la mantenemos alta, nos sentimos aptos en nuestra vida y nuestra sensación de capacidad y de valía aumenta. Por tanto, una buena autoestima es un fundamental para poder disfrutar con plenitud de la vida y mantener el bienestar.

Pero una autoestima elevada no es algo que todas las personas saben fomentar. Y cuando se necesita elevarla o mejorarla, hay que hacerlo de manera comprometida aunque paso a paso y poco a poco. Es necesario hacer un esfuerzo por vivir de manera consciente, por ser activo, y por evitar a toda costa la pasividad.

Para lograrlo, podemos echar mano de 5 consejos muy útiles.

  • Aceptarse a uno mismo. Uno de los primeros pasos para cambiar es la autoaceptación, y sin darlo no vamos a poder continuar. Nuestra actitud debe hacer que el “qué dirán” o la aprobación o desaprobación de los demás resulten irrelevantes. La aceptación no obliga a gustarnos a nosotros mismos, sino que se trata de ser consciente de la realidad y aceptarla tal como es. Tenemos que aceptar aquellos defectos que creamos tener porque ese es el primer paso para poder cambiarlos. La autoaceptación hace que no se luche contra uno mismo.
  • Dejar marchar la culpa. La sensación de culpabilidad tiene un efecto muy negativo en la autoestima, y si queremos ser felices debemos alejarla en lugar de rendirnos ante ella. Ceder y sufrir por la culpa es el camino fácil, y la felicidad requiere voluntad y esfuerzo.
  • Integrar nuestro “yo joven”. Todos tenemos algo de niño dentro. Y si de pequeños sufrimos por algo ese sufrimiento puede quedarse en nuestro inconsciente y hacer que rechacemos a nuestro niño interior y a sus experiencias cuando somos adultos. Esto hace que la lucha interior fomente el autorechazo y luego nos quejemos de que quienes no nos quieren son los demás. Tenemos que perdonar al niño que una vez fuimos para sentirnos en paz con nosotros mismos.
  • Responsabilidad. Cuando una persona tiene una buena autoestima no vive la vida de manera pasiva, sino activa. Esto significa ser responsables con sus propios actos, no esperar que sean los demás los que hagan que sus deseos se cumplan. Tenemos que ser los principales causantes de nuestra conducta y nuestra vida, y para ser responsables debemos esforzarnos.
  • Coherencia. Nuestro verdadero yo y el que mostramos a los demás deben coincidir, pues en la falta de autenticidad la primera víctima seremos nosotros mismos. Una persona con una autoestima sana dice “sí” cuando quiere decir “sí”, y “no” cuando se niega. La coherencia no sólo honra a uno mismo sino que nuestra energía positiva se ve transmitida también a los demás.

Mucha gente confunde la autoestima con el narcisismo, cuando en realidad es todo lo contrario. Las personas narcisistas se observan a sí mismas en todo momento porque interiormente encuentran carencias. Además, estas personas son propensas al ataque, mezquinas y agresivas al competir. Por el contrario, la autoestima se basa en el respeto a uno mismo y a los demás.