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Cuándo no se es tolerante

Cuándo no se es tolerante

Ser tolerante significa tener respeto hacia las costumbres, ideas y creencias de otros cuando éstas son diferentes o contrarias a las que nosotros tenemos. Desgraciadamente ser tolerante no está muy extendido en la actualidad e incluso podría afirmarse que en ocasiones es algo que corre peligro de desaparecer. Esto lleva a que a menudo encontremos situaciones en las que se impone la homofobia, el sexismo, la discriminación y en algunos casos incluso la violencia.

La tolerancia es algo fundamental para vivir en armonía y pacíficamente en nuestra sociedad. Es una forma de amar a las demás personas con consideración.

¿Cuándo es intolerante una persona?

  • Si rechaza algo por el simple hecho de ser diferente.
  • Cuando descalifica e incluso ridiculiza las ideas de otros.
  • Cuando cree que sólo ella tiene razón.
  • Cuando considera que los demás deberían creer y pensar de la misma manera que ellos.

Si se dan al menos dos de estas señales, todo apunta a que la persona no es tolerante.

La pregunta sería cómo evitar la intolerancia. Para ello hay algunas sugerencias.

  • Respeto. El respeto a otros se basa en comprender la manera de pensar de la otra persona y aceptarla. Significa tener consideración. Y aunque es algo que debería aprenderse desde la infancia, también se puede adoptar esta cualidad en la vida adulta.
  • Flexibilidad y tener mente abierta. Las personas de mentalidad cuadriculada no son tolerantes porque se creen en posesión de la verdad absoluta. Y en la sociedad actual no nos podemos permitir rechazar que todo cambia constantemente. La tolerancia es posible si mantenemos abierta la mente.
  • Evitar prejuzgar. Todos tenemos un pasado y una historia propia, así como una vida que va más allá de lo que a simple vista se puede apreciar. Por eso no se debe prejuzgar a nadie basándose sólo en lo que se ve en el momento, ya que hay que conocer a los demás un poco para poder definirlos o calificarlos.
  • Ponernos en el lugar de la otra persona. Hay que ser consciente de que el hecho de dar su opinión no significa que tenemos que aceptarla si no estamos de acuerdo. Lo que se debe hacer es analizar lo expuesto, considerar las diferentes opciones, y ver si tiene razón.

Una cosa es tolerar, y otra es soportar. La primera es algo que hacemos de manera voluntaria, mientras que la segunda se da cuando ya no queda más remedio.

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