6 consejos para que la autoestima mejore
¿Te exiges mucho a tí mismo y no te dedicas el tiempo que necesitas? ¿O te abandonas y das prioridad a otros? Cuidado si haces esto, ya que puede alejarte de algo muy necesario como es el sentirte bien contigo mismo y tener una autoestima buena.
Ya hemos comentado anteriormente que la autoestima es lo que opinamos sobre quiénes somos, lo que valemos, y la manera en que uno se quiere a sí mismo. Esto no es algo invariable, sino que puede pasar por momentos flojos y altibajos dependiendo de las experiencias personales y de las circunstancias, y se ve afectado por depresiones, estados de ánimo bajos o agotamiento. Y de la misma manera, puede también mejorarse.
Vamos a ver cómo podemos hacerlo:
- El mejor amigo de uno, es uno mismo. La única persona con la que se pasa todo el tiempo es uno mismo, y por ello hay que verse como el mejor amigo que se tiene. Nadie es más importante que uno en la vida, y hay que saber cuidarse y tratarse bien.
- Aceptarse. Ya hemos repetido en ocasiones anteriores que nadie es perfecto y que cada persona tiene sus virtudes y sus defectos. Y hay que aceptar todos ellos, tanto las primeras como (especialmente) los segundos, potenciando las virtudes lo máximo posible y mejorando aquellos defectos que esté en nuestra mano cambiar. Hay que enfocarse en los aspectos positivos de uno mismo sin ignorar nunca los negativos.
- Evitar compararse. Sí, a veces no se puede evitar fijarse en esos aspectos de otras personas que son mejores que en nuestro casi, así como admirar a quienes cuentan con cualidades que en nosotros no están presentes. Pero fijarnos sólo en lo que nos hace sentir inferiores a otros no debe ser una costumbre, ya que puede dañar seriamente nuestra autoestima.
- Recordar lo positivo. Cuando estemos recordando algo de nuestra vida y aparezca algún recuerdo negativo, hay que aceptarlo pero no dejar que el recuerdo y los sentimientos nos controlen, ya que esto puede hacer que se asocien con otros recuerdos y emociones similares y al juntarse parecerá que nunca nos ha pasado nada bueno. Cuando nos ocurra esto, tenemos que parar y buscar recuerdos agradables que nos aportaran sentimientos y sensaciones de tipo positivo. Ya hemos dicho antes que no hay que ignorar lo negativo, pero también tenemos que centrarnos en lo positivo.
- Tener presentes en todo momento nuestros éxitos. Cuando pasemos por un momento malo tenemos que recordar nuestros logros, y si hace falta dejarlos escritos por si los necesitamos en algún momento.
- Centrarnos en nuestro crecimiento personal. El ser humano nunca deja de crecer y aprender. Así, siempre podemos aprender habilidades nuevas y mejorar aquello que no nos guste tanto, desarrollándonos como personas. Siempre hay tiempo para seguir creciendo a nivel personal.
