Consulta en Positivo

Primera sesión GRATIS. Resto 40 €. Estudiantes 35 € 91 013 69 30 / 665 935 794 | consultaenpositivo@gmail.com

Asertividad: Cómo decir NO

Asertividad: Cómo decir NO

Todos en algún momento hemos sentido esa incómoda sensación que surge cuando queremos decir NO a una pregunta de un familiar, un amigo o un vendedor insistente… pero lo que terminamos diciendo es SÍ.

La capacidad de poder decir NO sin hacer sentir mal al otro ni sentirnos mal con nosotros mismos se llama Asertividad, y es la habilidad de comunicarse de una forma directa, sincera, amable y educada, de manera que podemos dejar nuestra postura clara sin hacer daño ni sentir culpabilidad.

Hay personas a las que les resulta fácil porque tienen esa capacidad, mientras que otras no pueden por no querer herir sentimientos o por querer quedar bien. La falta de asertividad, el reparo que algunos tienen a decir “no”, es utilizada junto a otras estrategias de ventas por los vendedores y especialistas en Marketing para conseguir hacernos comprar. Y también hay personas manipuladoras que lo aprovechan para conseguir lo que quieran de otros.

La asertividad se encuentra entre los extremos de la conducta verbal: la agresividad y la pasividad. Cuando una persona es asertiva, no agrede ni se somete a la voluntad de otros. Se podría decir que es la conducta ideal, ya que se deja claro al interlocutor que tenemos nuestras propias convicciones y derechos y, al mismo tiempo, intentamos no herir.

Decir “no” puede resultar problemático en un ámbito más íntimo, lo que hace que poder y saber decirlo sea más importante. Esto evita problemas, y es una conducta que podemos aprender, además de ser deseable dado que aunque en un principio puede resultar chocante, a largo plazo evita obligaciones convencionales, hipocresía y malas interpretaciones. Vacilar en nuestras respuestas puede hacer que sean ambiguas y no dejar claro lo que queremos transmitir. Sabiendo decir “no”, además, nos evitará abusos por parte de personas ya que no podrán pensar que “no nos negamos a nada”.

La asertividad, por otra parte, no tiene nada que ver con ser maleducado o grosero. Se trata simplemente de decir “no” respetanto la opinión y la postura del otro, sin sentir presión ni culpa. En ocasiones puede parecer difícil,. sobre todo si existen lazos afectivos de por medio.

La comunicación asertiva no está compuesta únicamente de palabras, sino que debe ir acompañada del tono y la gesticulación apropiados, serenidad, contacto ocular y claridad, lo que evitará las posibles dobles lecturas.

Y, por supuesto, ser asertivo supone aceptar también la asertividad del otro. Hay que respetar su libertad al igual que queremos que respeten la nuestra. La comunicación asertiva ayudará a que nuestras relaciones sean más sinceras, abiertas, claras y libres actuando no por compromiso sino por convicción. Así, también serán unas relaciones sanas, estables y duraderas.